Todos los meses cargamos los mismos datos. Consumo de energía, combustible, agua, gas, kilos de residuos generados. Ese ritmo, repetido mes a mes, es la base real de nuestra huella de carbono.
El proceso tiene tres pasos fijos:
Administración carga los comprobantes de consumos energéticos, movilidad y logística, entre el 1 y el 10 de cada mes.
Logística y Operaciones completa la planilla de pesaje de residuos, con el mismo plazo.
Nuestra consultora en sustentabilidad revisa, valida e integra esos datos a la herramienta de cálculo.
De ese mismo circuito de pesaje surgen las cifras que publicamos en nuestro reporte de sustentabilidad. Son números que podemos rastrear hasta la planilla que los generó, mes por mes.
Un dato de huella de carbono que nadie revisa después es solo un número. El nuestro genera decisiones de gestión ambiental concretas. Por ejemplo, si un rubro de consumo crece de forma sostenida, se convierte en un punto a revisar antes de que se vuelva estructural.
Es el respaldo con el que sostenemos certificaciones como ISO 14001 y nuestra condición de Empresa B.